Yo nunca necesité conocer Berlín,
no necesité tener fotos de Reñaca
nunca fui a esquiar.
No pasé frío en mi cama por la noche,
no sentí espacios vacíos dentro de mi,
jugaba con mi imaginación.
Pero cuando he de conocer el mundo
es cierto que lo conocí entero,
nada he de envidiarle a los chicos bien.
Mis manos son blancas, son suaves,
sin suciedades ni asperezas.
¿Qué hacer si en mi vida
no ha habido hambre desmesurada,
no ha habido necesidad vital?
te pasaste!
ResponderEliminarestá muy muy bueno!
me identifica un montón.. vivir en ese extraño limbo ni de arriba ni de abajo..